
Y llegó la Expo. Al fin. Estaba escrito en las estrellas que servidora de ustedes no iba a estar presente en el Meandro de Ranillas en la inauguración, pero ¿para qué sirve la tele?
Primero no estaba invitada. Después, no estaba en condiciones de salir de casa. Pues a través de la tele fue estupendo estar sentada en primera fila y ver a los Reyes, a los políticos, a Roque Gistau - queridísimo Roque, un día, cuando se pueda, porque te jubiles, contaremos cómo has sido un auténtico "navegante" de voluntades y prestidigitador de vanidades ajenas. Hoy están esas mismas vanidades al rojo blanco, que es mucho nivel de vanidad.
Y por lo demás, lo bueno de un blog es que se puede variar y rehacer. Ojalá pudièramos hacer lo mismo con la vida. ¿eh? Por cierto, sigo convaleciente de mi Neumonía aunque salgo a la calle.
1 comentarios:
Desearte un pronta recuperación Pilar y espero te encuentres mejor
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