miércoles 18 de marzo de 2009

MARIA VICTORIA PINILLA, CON EL VIENTO A SU ¿FAVOR?

Ese era el nombre del culebrón que al alcaldesa quería rodar en La Muela. Con el viento a su favor. Ahora parece que el guión cambia y probablemente el título, pero cabe pensar también que Mariví puede volver a ser, perfectamente, alcaldesa ejerciente en breve y ésto un simple bache.
Desde 1987 es noticia María Victoria Pinilla como alcaldesa de La Muela. Sólo un tiempo se retiró de regidora y regresó al sillón consistorial porque estaba hasta las narices de que su sucesor no contase con ella. Durante su mandato, nada menos que 22 años al pie del cañón, ha habido continuas trifulcas - con vecinos, medios de comunicación, partidos políticos, su propio partido, el PAR, y empresarios - pero también un importante desarrollo económico, urbanístico y social de La Muela. Eso si, si ha tenido que recalificar no le ha temblado la mano.
Mariví no deja indiferente a nadie, porque tiene una personalidad muy acusada. La adoran o la detestan. Una vez, a ella, que vivía de sus granjas de conejos, la amenazaron con matarlos a todos como se presentara a las elecciones. Y se los mataron, cuenta ella.
Siempre ha habido rumores preguntándose sobre el origen de su fortuna y posesiones, si las hubiere. Sin embargo, todo se había quedado en dimes y diretes. Ella se presentó una vez más por el PAR, pese a su visceral enfrentamiento con algunos dirigentes, y volvió a ganar, pero fue significativo, en lo que se refiere a las relaciones con el PAR que hace unos meses, en los que se inauguró un Parque Eólico, el vicepresidente Biel no lo presidiera y mandara a su consejero, Arturo Aliaga, con gran cabreo de ella, según los presentes, que juran que los gritos se escucharon desde bien lejos. Con razón, diría un castizo.
Esta mañana, cuando el juzgado de instrucción de La Almunia de Doña Godina ha dictado las órdenes de detención por presuntos delitos de corrupción urbanística, cohecho, tráfico de influencia y blanqueo de dinero, tras dos años de investigación, muchos no se han extrañado y algunos se han llevado las manos a la cabeza, aunque no creo que factor sorpresa tuviera que ver con ello. Se desgranaban nombres y apellidos en voz baja y había gente que llamaba a otra para saber si estaban en sus puestos de trabajo o detenidos.
Hace una semana, el día del funeral de una amiga escritora, al pasar ante los molinos de La Muela, uno de mis compañeros de viaje sacó a la palestra que cualquier día "mandaban a los anticorrupción". Yo le recordé que el día que a la Pinilla le hicieron la auditoría no faltaba un euro en el Ayuntamiento de su pueblo. Es cierto que ella misma ha contado que Julio Iglesias le presta su avión para irse a jugar a las Vegas o que un fin de semana se iban Cádiz a comprar una casa a Sotogrande. Ya es pena que cuando salimos en la tele y prensa- la noticia ha tenido más cobertura que la Expo - sea por cuestiones de escaso festejo. Pero hay piezas que no me encajan desde hace meses en este Aragón tan geoestratégicamente bien situado... La Rioja, Pamplona, Madrid...
¿Saben ustedes que la alcaldesa de Marbella, la "rociera" Marisol Yagüe, procede de un pueblo próximo a Ariza y que mientras estuvo en la cárcel pedía que le siguieran mandando las peras de cerca de Calatayud a las que está acostumbrada a comer desde niña? ¿O que casi me da un soponcio el día que me enteré de que un ex testaferro de José Luis Roca posee una propiedad cerca de Bílbilis. Y aún más.
¿De verdad creen que existen las casualidades? Aunque todo el mundo es "presunto" hasta que no se demuestre lo contrario, los jueces tienen mucho trabajo por hacer. Y María Victoria Pinilla lleva muchos años - calculo que 22 - caminando sobre el filo de la navaja. Si cae, cae de pie, como los gatos, aunque no cabe la menor duda de como los jueces instruyan el sumario comme il faut y tiren de la madeja, de los hilos van a salir nombres, probablemente para sorpresa de muchos, algunos ligados a la empresa Aranade (Aragón y Navarra de Gestión S.L.) responsable de poner al día lo relacionado con el despegue industrial, económico y urbanístico que ha tenido lugar en La Muela.
Hoy por hoy, que la Justicia investigue y que cada palo aguante su vela.