
Hemos atravesado el tiempo/ dejando en los secanos/nuestra lucha total./ Vamos a hacer con el futuro/ un canto a la esperanza/ y poder encontrar/ tiempos cubiertos con las manos/los rostros y los labios/que sueñan libertad./ Somos como esos viejos árboles.
Querido José Antonio:
A algunos de la generación de los "Bibes" (nacidos a finales de los 50 y principios de los 60, hijos e hijas de familias de derechas), a algunos nos ha crecido la barriga y el trasero. O se les ha caído el pelo. Hay gente que son amigos y otros enemigos. Los hay con patas de gallo, arruguitas, arrugones. Unos están separados, otros casados, otros solteros. Hay ex y niños. Hipotecas, deudas y algunos con duplex y jaguar. Unos votan al PSOE, otros al PP, al PAR, a CHA, a IU, etc. Supongo que eso, a estas alturas, no te sorprende. Pero en cuestiones práctics eso supone que de icono de la Izquierda, pasas a ser entrañable aragonés, patrimonio de TODOS. ¿Por qué no es El Canto a la Libertad de una vez el HIMNO OFICIAL DE ARAGÓN como en su día pidió un entonces joven diputado José María Mur en las Cortes de Aragón?.
Todos los "bibes" aragoneses tenemos en común, que un día nos hemos tomado de la mano con el "abuelo" a la guitarra y cantando EL CANTO A LA LIBERTAD, y ese día hemos temblado de emoción.
Antes de conocerte - que fue en COPE, en el estudio enano aquel en el que ponía música Plácido Serrano - ya me sabía casi todas tus canciones. Caían 40 grados de agosto zaragozano del de antes y puse en tu honor el aire acondicionado. Ese día, temblando de emoción porque por primera vez iba a hablar contigo, vi cómo te volvías. Me miraste fijamente y soltaste un desabrido: "¿pero quién coño ha puesto el aire acondicionado con la garganta que llevo? ¿Me quieres matar o qué?"
Verte, oirte, abrazarte - la última vez en la calle Alfonso; ibas con tu mujer, Juana, y venías de la quimio- es como volver a casa. Creo que eres mi rojo favorito.
Mi gente, ya sabes, José Antonio, que es muy buena gente, que siempre se ha movido sólo en el respeto y en el trabajo han sido y serán de Derechas. Creo que jamás se plantearon cuestiones políticas ni ideológicas y tampoco hubo un sólo familiar muerto ni preso en la guerra civil, que es algo que pesa mucho en cualquier familia. Mi gente, en cualquier caso, llama "Caudillo" a Franco, y para ellos lo del 36 fue "El Glorioso Alzamiento Nacional".
Yo, como muchos otros, pertenezco a la Generación de los Bibes (Biberones, nacidos en los 58/68). Ingresé en ella al nacer. Soy hija de "gente de orden", de batita rosa y cara al sol al comenzar la clase y de las que hasta bien entrada en la adolescencia no supe que además que el "rojo" era algo más que un color y la "izquierda" algo más que el antónimo de "derecha". Puede parecer absurdo, pero en el colegio no estábamos muy seguros si a García Lorca lo habían matado los "nacionales o los republicanos" ni de qué bando era él, y mucho más tras leer aquello de Yerma. Como Alberti. ¿Cómo le podía tener manía el profesor a un tipo que escribía que la lagarta estaba llorando? Es que cada curso de mi vida, el temario quedaba colgado oportunamente antes de la Primera República. Lo juro por mi honor. Y en Filosofía no llegamos jamás al Marxismo. Tuvieron que pasar años.
Los "bibes" llegamos a la Universidad y nos despendolamos un poco. Seguía habiendo manifestaciones y encierros. Alumnos y profesores hablaban de los temibles"grises" y del TOP, pero a nosotros los polis que nos los mandaban de Delegación del Gobierno, los mandaba el PSOE de Felipe Gonzalez, porque protestábamos contra la Ley de Reforma Universitaria.
Los policías iban vestidos de marrón y se daban anécdotas curiosas, como la de mi amiga Malena, cuyo padre era uno de los Policías delante de los que corríamos en las manifestaciones. En los momentos previos al follón de turno, en plena tensión y con las porras bien a la vista, y nosotros con el corazón a 1000, por si la Policía vulneraba una antigua ley por la que no pueden entrar al Campus, Malena gritaba: "Papa, que esta noche no voy a dormir, que hay encierro en Medicina". El padre miraba y nosotros mirábamos al padre. "Oiga, que si tiene que hablar con su hija, nosotros entendemos que es usted un funcionario". Y el padre confuso. Su jefe se le acercaba y le decía algo. Malena se acercaba, el padre le daba 500 pesetas que se sacaba del bolsillo y regresaba con urgencia con nosotros. "Ya le he dicho que no se preocupe mi madre, que nos encerramos con Tole y Manolo", me decía. Manolo es, por cierto, el archiconocido médico zaragozano Manuel Izuel. Y entonces se producía - o no - la carga y salíamos huyendo en desbandada. De esa época recuerdo con especial cariño y admiración a Miguel Angel Martín y a Iñigo Parra Campos, este último delegado de Ingeniería, un líder estudiantil sobresaliente con las ideas muy claras, noble, sano y bondadoso, con su 1, 95 y su apariencia de jugador de rugby. Hoy es director general de una empresa que fabrica máquinas de AVE y estuvimos charlando por teléfono hace poco menos de una semana.
Los "bibes" nos encontramos hecha la transición y vivimos, estudiamos y trabajamos con una Libertad que siempre supimos que costó muchas vidas en ambos bandos pero que no lo pensábamos en exceso. "Todos hicieron burradas", nos decíamos. Los "bibes" somos los que no tenemos prejuicios ancestrales contra el imperialismo yankee, porque sí, por poner un ejemplo, el Ejército o la Monarquía. Que hemos crecido detestando la violencia de ETA, y el terrorismo de dónde venga, y que peleamos contra la violencia de género. Los "bibes" llegamos al mundo en un momento de bienestar social como casi es impensable que se repita hoy en día. O sea, un poco entre algodones.
Soy parte de una generación más amplia que cogió el primer ordenador a los 20 años y no lo suelta ahora. Que no conoció la censura ni el sexo clandestino. Que se enteró que la mujer necesitaba firma masculina para abrir una cartilla de ahorros o montar un negocio, o salir de España por la serie "Cuéntame". La que pasó del casette al CD. La que creció horrizada y crítica oyendo hablar cada día de los asesinatos de ETA. La que vio caer el Muro de Berlín y la caída de la URSS. La que alucinaba con el socialismo-caviar que quiso erradicar el mismo PSOE, pero que le salió mal, porque gente como Aída, Roldán y muchos más se habían aficionado al megaluxe del capitalismo más descarnado. La que vio llegar Aznar y luego a Zapatero. Lo que vimos llegar el fin de la peseta y el principio del euro.
Vivimos el atentado a las Torres Gemelas y cuando quisimos saber quiénes éramos o de dónde veníamos, pasábamos de los 40 años. Entonces, supimos que éramos "como esos viejos árboles".
Tus canciones, José Antonio, y tu trayectoria fueron en la época de la Universidad y antes como el conejo de Alicia en el País de las Maravillas. Caímos a tus acordes en el agujero del tiempo y el espacio y conocimos a Severino el Sordo. Supimos por qué no había ido a clase Ramón Cabeza. Las Albadas nos enseñaron los problemas de la inmigración. Y supimos entonces y hemos sabido ahora, ayer, José Antonio Labordeta, que también nosotros, los "bibes" somos como esos viejos árboles: "Somos igual que nuestra tierra/suaves como la arcilla/duros del roquedal./ Hemos atravesado el tiempo/ dejando en los secanos/nuestra lucha total./ Vamos a hacer con el futuro/ un canto a la esperanza/ y poder encontrar/ tiempos cubiertos con las manos/los rostros y los labios/que sueñan libertad./ Somos como esos viejos árboles".
¿Qué decirte de la gente de entonces? Había "bibes" y había gente muy concienciada. Esteban es juez en La Haya. Cuca triunfa en Antena 3 TV en Madrid. Miguel murió en un accidente volviendo de una cena en la Peñaza. Pepe sigue siendo igual de izquierdoso pero es un escritor de novela histórica, de éxito mundial. Pepequi es director de la Tele Autonómica. Lola es concejala por el PSOE en el Ayuntamiento de Zaragoza. Cristina estuvo en el noviazgo secreto de Letizia y hasta le prestaba ropa. La invitaron a la boda y siguen en contacto. Tiene un niño graciosísimo. Oscar está de gerente en la Asociación de la Prensa. Dionisio tiene una revista on line de gran éxito, "El Pollo Urbano". Marianito escribe, tuvo en programa en la tele y está con temas on line. Félix es un escritor maravilloso. Marcheux trabaja en un centro de meteorología. Blanca fue consejera de Cultura y Educación. Chesús - ahora vas a a alucinar - ha sido... Joder... ha sido tu jefe. Te iba a contar que de cantar en Salamanca en pubs tus canciones para sacarse unas pelillas vino a Zaragoza, estudió Filología Francesa, está de profesor, refundó la UACHA, que ahora se llama CHA y consiguió que un día fueras diputado en Madrid por la CHA. Luis Alegre tiene su propio programa de TV y está como siempre: nadie le ha oído hablar nunca mal de nadie. Ah, y "Andalán" es el nombre de una empresa que distribuye pastelería.
Gracias por tantos momentos de paz, por la conciencia. Por tanto mar de amor.
CANTO A LA LIBERTAD - José Antonio Labordeta
http://www.youtube.com/watch?v=i15eFc_BCu4
http://www.youtube.com/watch?v=i15eFc_BCu4




