domingo 15 de enero de 2012

PARA LOGRAR UNA VIDA MAS FELIZ Y CONTRA LA DEPRESION

A menudo se sorprenden los conocidos y casi más los amigos que saben de mi trabajo, ligado a personas en exclusión y que se desarrolla en clubes de alterne, en la calle, etc. y suelen incidir con la misma pregunta: "¿y no te deprimes?". Pues no. Cada día soy consciente de que mi trabajo con excluidos me hace mejor, más fuerte y más feliz.
Pero si es cierto que he seguido a rajatabla las indicaciones de profesionales que trabajan en la intervención social. Y les aseguro que a mi me sirve para ser una persona más fuerte y también más feliz.
Los principios parten de la Psicología Cognitiva y del PNL y yo los resumo de un modo tan simple que me ha valido ya el encargo de un librito. Les cuento las tres normals esenciales - a mi humilde entender- para lograr una vida más feliz.Como buque insignia contra las preocupaciones está Dale Carneggie, bastante obsoleto en las formas pero no en el fondo. Más cercanos a nuestro tiempo y nuestras necesidades mi buen ex compañero de tertuliasen Aragón TV, Bernabé Tierno, que me ha obsequiado con excelentes consejos y con sus libros,que les recomiendo. Y mi alegría al leer el libro de Rafael Santandreu, ya que hay muchos puntos en común con el trabajo interior que vengo realizando desde hace dos años. Imagino que he trabajado con las psicología cognitiva y él con Nardone, que es uno de mis referentes.

Ahí tienen los puntos que a mi me sirven para avanzar.
  1. No tomarse las cosas a la tremenda. Es decir, o sentir emociones negativas exageradas, como ya dijo en su día Epicteto. Se puede lograr con la práctica y en el plazo de tres meses se invierte la costumbre o "programación" de pensar de un modo positivo. Todo se puede evitar y es nuestra actitud la que hará que seamos felices. Exige entrenamiento, es decir, esfuerzo, pero merece la pena porque nos hacemos fuertes. Que el compañero trepa de al lado nos hace la puñeta en el trabajo, pues se puede lograr, con cierto entrenamiento, ni verlo. Y si se le ve, hasta que nos de pena.  El psicólogo Rafael Santacreu El arte de no amargarse la vida se pone en el límite y les ruego que sigan leyendo, porque así verán que la superación de cualquier problema es posible: se trata de un hombre que se queda viudo. Tiene dos opciones: desesperarse y ser desgraciado, deprimirse, arrastrar a la familia... o entender lo que ha ocurrido y optar por un duelo del que salir reforzado intentando disfrutar de la vida. No crean que es el caso  más duro, sino que se parte de Stephen Hawking o Cristopher Reeves para mostrar que tenemos una vida y que nos corresponde a nosotros cómo vivirla.
  2. Evitar a las personas que son tóxicas para nosotros. No nos podemos dejar atrapar por las neuras de los demás. Si ayudar, aconsejar y lo que haga falta, pero sin dejarnos atrapar por los mismos fantasmas y ahí termina nuestra capacidad para ayudar. Pronto sabremos cuando comencemos a caminar quienes son las personas tóxicas: las que nos crean más dolor que felicidad. Quienes nos hacen daño. provocan que desconfiemos de los demás y de nosotros mismos. Quienes hablan mal de todos y de todo... La gente que nos hiere. No se trata de dejar de hablarles, si no pocdemos evitarlas,sino de que en nuestro diálogo interno haya una especie de blindaje para que ellas no nos afecten.
  3. Necesitamos muy poco para estar bien. Todas las necesidades que nos creamos no dejan de ser superfluas. Quejarse sirve de muy poco y la autocompasión sólo conduce a la destrucción. Reeves, antes de morir, contó una experiencia que me ha marcado de por vida. Fue conejillo de Indias de un experimiento con células madre y aunque no consiguió lo que se pretendía él fue inmensamente feliz en su invalidez había podido sentir el tacto de sus hijos y de su esposa ensu piel. Me quejo pero.. ¿comparado con quién?
  4. Cada día es una oportunidad para borrar la pizarra. Para perdonar, para ser perdonado. Para amar, para ser amado. Para volver a ponerse en pie, o de rodillas, para abrir los ojos o la mente. Aprendemos, disfrutamos, reimos o lloramos. Cada día es un nuevo dìa para reinventarse. ¿Nos importa tanto la opinión de lo demás? Que nos importe lo justo.
  5. Y la parte final, que es la más dura, a la que yo no he conseguido llegar, aunque llegaré quiera o no: seamos conscientes de que nuestra existencia es efímera. Que sólo nos llevamos de esta existencia aquello que hemos dado en vida. Frente a un hecho devastador para la mayoría de nosotros los españoles, que culturalmente vivimos un engaño llamado "evitar pensar que no somos eternos" está la realidad de la muerte. Cualquier cuestión comparada con la muerte nos va a parecer absurda.

viernes 30 de diciembre de 2011

INVITADA A CENAR EN NOCHE VIEJA

Confieso que ayer lloré de emoción. Que me tuve que esconder en un despacho de la entidad en la que trabajo para que no me vieran llorar tres mujeres que viven en un piso semitutelado para personas en exclusión social. Y es que venían a invitarme ellas, que nada tienen, a la cena en Noche Vieja y luego a la Plaza del Pilar a comer las uvas, para que no estuviera sola esa noche. Van a hacer una paella con el arroz del banco de alimentos y unos trozos de pollo, conejo y gambas del Mercadona, me contaron emocionadas. 
Y yo me rompí por dentro, porque me di cuenta de quien les daba pena era yo.
PD. Por cierto: cené con mi familia, no estaba sola.

martes 27 de diciembre de 2011

ENTORNAR PUERTAS DE TURBIOS LUGARES DE PLACER


Mi trabajo actual consiste en salir por la noche, haga calor o frío - mucho frío - y entornar puertas de turbios y oscuros lugares de placer y gemidos. De voluntades compradas, voluntades robadas y alquiladas y orgasmos con taxímetro. Las pieles huelen y también los polvos compactos. Hieren los oídos los "cris-cras" de las medias reparadas, las tapas de los tacones reconcomidos. Respirar el acre sudor que se queda incrustado en las prendas de falso cuero; los perfumes de nardo, pesados como pestañas postizas de "Todo a 100".
Es curioso que me sienta mucho más plena, verbigratia feliz, trabajando en la Acción Social que en el Periodismo que he realizado hasta ahora. Me llena mucho más que pensar en escribir el libro que está pendiente y que quizás siempre lo esté.
La plenitud de trabajar realizando esta función no es comparable a nada que haya experimentado hasta el momento ni los vínculos que estoy estableciendo son tampoco similares.
Mientras converso con las mujeres con las que, por cierto, me lo paso muy bien, porque son como usted y como yo, solo que cosificadas y empobrecidas, y las han hecho optar o han optado por ser putas (aquí cabría un gran debate), suelo pensar en los consumidores de prostitución. Sobre todo en los jóvenes, en los señores incapaces de sudar la camiseta de una relación, aunque sea de dos horas con una mujer de igual a igual y necesitan pagar una puta. Mi colega Lydia Cacho dice que tras un uso de la prostitución hay siempre un acto de agresión de naturaleza sexual contra las mujeres.  Yo no lo sé. Sé de una mujer que odia que la llamen trabajadora del sexo, otra a la que un cliente la hace llamarlo "hijo, hijo mío" para llegar al orgasmo. Mujeres que no piensan en nada; sencillamente en el que el hombre que tienen encima acabe pronto. Cuando antes, mejor, que hay que hacer caja y está la cosa fatal.
Miro la expresión de los abuelos, de los borrachines, de los funcionarios escaqueados por la mañana - una especie en extinción, para pena de los garitos de la calle Pignatelli -, de los jóvenes viciosos. Y pienso en el vicioso. El que va a que las mujeres le hagan lo que no le quiere hacer su señora, mayormente, chuparla. Y cuando le pregunto a prostitutas si dejan que se la meten por detrás me dicen indignadas: "eso no, que yo soy una puta decente". Y me río con ellas. que son gente con mucha más dignidad y mejor conversación que otras señoras que conozco.
Conozco abrigos de visón que han sido recomprados por 50 euros; virgos que se arreglan y mujeres que se prostituyen todo el día para tirarse luego ellas mismas a chaperos rumanos de 18 años.
No quiero contar sino sentir. Sencillamente, no me siento cómoda escribiendo sobre ello, al menos en un blog o en una publicación. Por eso estas líneas son como de acuarela:imprecisas y volátiles. Si que hay material para varios reportajes e incluso para un libro que estoy escribiendo pero nunca paso de la primera frase. Para que todo eso vea la luz tiene que pasar un tiempo. Aunque sé que nunca verá la luz.
Es demasiado fuerte, demasiado áspero para arañar una página en blanco.

miércoles 21 de diciembre de 2011

CENAS DE EMPRESA DE NAVIDAD

Cuando llega la Navidad tengo ocho cenas de ex jefes, ex empresas y ex compañeros, además de mi empresa actual. Lo que me provoca además de alegría, cierto estrés. Lo fundamental es que pasan los proyectos y quedan las personas.
He estado en cenas en empresas tan de cuidar la peseta - prestigioso diario nacional que no citaré- que se hacían en un restaurante chino entre semana. Y eran fenomenales. Las de El Día, en Casa Emilio, las volvería repetir al cien por cien. De Diario 16 han sido sin duda alguna las mejor, aunque quizás fuera cosa de la edad... pero acabábamos casi a cuatro patas.
Las del PAR, las de Navidad las añoro con muchísimo cariño, aunque les confesaré que no creo que ninguno de los grandes implicados pertenezca en estos momentos al PAR, salvo Emilio Eiroa. Las organizaba servidora a las órdenes de José Cruz Murillo - aunque todo el mérito era suyo, conste - y se hacían en El Cachirulo. Venían alcaldes, concejales y como no... que yo recuerde dos presidentes de Aragón: Hipólito y Emilio Eiroa. Luego había orquesta y bailábamos desde pasodobles hasta La chica yeyé. Fotografías... las hay, claro, pero quedan para la intimidad. Divertidisimo, y como soy mal bicho, me alegra decirles que tras años de éxito, el primero en el que no estuve al mando se pifió el invento. Jejeje...
Después ha habido encuentros navideños de mucho lujo y de poco afecto. Por ejemplo, con Marcelino Iglesias. Y este año, tenía yo mucho trabajo pendiente, así que espero que lo hayan pasado de fábula en el Pignatelli.

jueves 15 de diciembre de 2011

ACOSO: HACER DEL TRABAJO UN INFIERNO

Seguramente el mobbing es tan antiguo como la humanidad. Pero sólo desde hace algunos años se le ha puesto nombre, y sobre todo se ha tomado conciencia de esas situaciones donde alguien le coge manía a un compañero de trabajo hasta el punto de montar una auténtica campaña hostil en su contra. Eso se ha dado siempre y lástima de la empresa que tiene un petardo/a con problemas de conducta, de autoestima, que se va de bareta, porque verá una víctima propicia en cualquier persona a la que juzgue contraria.

El mobbing suele ser un maltrato oculto, escondido, tan sutil que a veces sólo es visible para el propio afectado. Sutiles humillaciones que van cavando un hondo abismo en la autoestima y la confianza. Tal vez por eso la víctima, sola y aislada, a menudo se topa con la incredulidad del entorno hasta el punto de dudar del infierno que está sufriendo en su propia piel. El agresor pasa por ser una persona encantadora, con una imagen exterior bastante positiva y una gran habilidad para no dejar rastros o huellas de su acoso. Con todos estos condicionamientos se entiende que sea tan difícil demostrar un caso de hostigamiento laboral.

Y es que nadie puede estar a salvo del acoso laboral. El 15% de los trabajadores españoles en activo padece mobbing. Afortunadamente cada vez hay más sentencias que condenan este tipo de maltrato psicológico, aunque lo habitual es que acabes deseando que acabe ru contrato para marcharte a la calle, y sólo tu crédito y el hecho de haya 5 millones de parados en España evita que te hayas marchado hace días. Para ser reconocido como mobbing el hostigamiento ha de producirse con frecuencia (por lo menos una vez a la semana) y durante un periodo prolongado (al menos durante seis meses).

El mobbing no tiene por qué ser del jefe hacía un trabajador/a, de los subalternos hacia un superior y horizontal, por parte de un compañero/a de igual rango.

El más habitual es el que se  da de compañero a compañero:  me refiero a esa persona encantadora, según todos los demás, que desde el día que pisaste el centro de trabajo te dijo en la cara que el puesto se lo merecía una amiga suya y que no esperaras la menor colaboración. Ese tipo de acosadores pasa el tiempo criticando el trabajo o la vida personal de la víctima, incluso ignorándola delante de otros, haciéndole el vacío, no dirigiéndole la palabra y reteniendo información importante para realizar su trabajo.

También manipulan la reputación: ridiculizando, parodiando al afectado y difamándole difundiendo comentarios negativos o extendiendo falsos rumores para menoscabar su reputación. Lo que en periodismo se llama "matar al personaje".

Otro punto propio del acosador: Intromisiones en la intimidad: abriendo su correo electrónico, escuchando sus conversaciones telefónicas, revisando sus papeles, armarios, mesa o cajones o incluso destruyendo o robándole documentos y objetos importantes.

La respuesta

La cuestión es que el matratador puede dar con una persona débil, vapuleada, arrastrarla incluso al suicidio. Cuando se mete con personas ya formadas y maduras, hay una sibilina coreografía que sólo es comprensible porque el trabajo sea realmente interesante y/o bien remunerado y sobre todo por  la crisis y los 5 millones de parados. La violencia se descarta, aunque imagino que entre mujeres, es mejor habitual. ¿Denunciar al jefe? La respuesta suele ser "ponte en tu sitio". ¿Denunciar a las autoridades? Hay que tener pruebas muy claras.

Una enfermedad profesional

Pese a que los golpes del acoso laboral puedan ser sutiles, sus consecuencias llegan a ser demoledoras para la víctima. Nervios, insomnio, migrañas, afecciones cutáneas, fatiga crónica, caída del cabello, palpitaciones, gastritis, dificultades respiratorias… son algunos de los efectos físicos y psíquicos que el mobbing puede provocar en la víctima. La pérdida de confianza, el estrés, la inseguridad e incluso la depresión también conllevan a menudo el aislamiento social de la persona o conflictos familiares y de pareja. El desenlace final puede ser la baja laboral, el cese voluntario o la incapacidad permanente. El trauma de sufrir acaso laboral se verá más o menos agravado dependiendo de los apoyos, afecto y comprensión que la persona reciba tanto en el ámbito laboral como en el familiar.


martes 13 de diciembre de 2011

EL REY DICE QUE VIENEN TIEMPOS MUY DUROS

Lo ha dicho el Monarca: "vienen tiempos muy duros" en un momento tan sensible para la Corona, con el vía crucis de Urdangarín, como cuando el heredero matrimoníó con una periodista divorciada.
Al fin, tras tantos años de Mallorca, el manco, el principe Tchú, o quizás todo fue producto de una trama de novela, todo fantasía, llegan ahora estos lodos de Noos.
El Rey, con buen criterio lanza este "Vienen tiempos muy duros". Lo mismo dijo José María Aznar en el mitin de Zaragoza poco antes de los comicios. Esa frase me dejó tocada, más porque los asistentes lo jalearon con aplausos y vitores. Lo propio, creo, hubiera sido callar con atencion para que Aznar diera una pista sobre tan aterrador futuro que se nos viene encima.
Imaginamos que se refieren no al Apocalipsis, sino a la economía, al sacrificio ciudadano, a la toma de decisiones drásticas por parte de los dirigentes. A más pérdida de empleo, más cierre de empresas, gente deshauciada, recortes sociales... jóvenes que tienen que marcharse de España para trabajar, en una sangría de población de la que no se quieren dar cifras oficiales. O no constan... No sé... Cinco millones de parados en un país que según estimaciones de Manuel Pizarro la nómina de un trabajador sostiene a su vez la de un parado y la de un funcionario. Si eso es verdad es tremendo... Algunos cada vez trabajamos más horas cobrando mucho menos... entre 300 y 1.000 euros al mes, sin pagas extraordinarias ni vacaciones pagadas. Oigo comentarios del tipo: "me pesan ya demasiado las espaldas y me voy a Suiza, a Austria, a Francia, a Suecia". Y no son jóvenes, sino cuarentones y cincuentones.
Habrá que olvidar en general y con sueldos mileuristas perseguir el piso propio, chalét en la montaña, un Rolex al año, viajes a Maldivas, coche cada dos años y regresar a la felicidad de lo posible. De lo que está en nuestras manos disfrutar sin pagar a plazos, ahogados mes a mes, para poseer y no saber disfrutar de lo esencial. 
Al otro lado del espejo, los grandes sueldos de quienes nunca conocerán en su bolsillo las consecuencias de una crisis, aunque probablemente hablen, escriban o legislen sobre ella. Bancos, dirigentes de grandes empresas... El Senado sigue siendo una incógnita muy cara. Sus señorías estrenan ipods y viajan en AVE, billetes carirísssssimos. Sigue habiendo muchos sillones con grandes nóminas asignadas y muchos culos con nóminas insignes. Pagas extraordinarias, privilegios, cuentas telefónicas millonarias y flotas de coches oficiales frente a una gran duplicidad de funciones en administraciones y puestos como de chiste, como ese sonrojante del Cementerio de Zaragoza, que ésto no es Pere Lachaise en Paris. Ese contrato con confidencialidad del Motor dicen que a cuenta de menos plazas en guarderías y hospitales. Un aeropuerto en Huesca sin actividad y otro en Caudé que... Pues eso.
A lo mejor hay que comenzar por el principio y reconstruir una sociedad que se pasó de revoluciones. Sustituir el "ahora me coloco yo" por "es el momento de servir a la sociedad". Tomarse las cosas en serio. Que lo que se hace en el Congreso - tantos papeles- sirvan de algo, aunque entiendo que sustentan muchísimos sueldos. José Antonio Labordeta lo explicó muy bien. Seis mil personas en los últimos años se han incorporado a la Administración sin pasar pruebas de Oposición... ¿por qué? (me quedo corta, lo sé en la cifra). Que los políticos recuperen el respeto de la sociedad. Que los medios de comunicación se ganen de nuevo el prestigio de la democracia.
Y entonces es cuando entran unas ganas locas de dejarlo todo y regresar a la tierra... no al planeta, sino a los pueblos que quedaron semiabandonados. Y vivir con menos y ganar en calidad de vida. Cuidar el medio ambiente, crear, volver a ser artesanos, al campo - agricultura biológica otra vez para el consumo - y hasta regresar al trueque.
Quizás esta sea una salida natural a la crisis económica y de valores: revitalizar el medio rural... Y volveremos a encontrar el equilibrio. Yo se lo explico a la Merkel.

miércoles 19 de octubre de 2011

LA GALA DE LAS PAMELAS DEL DOBLE EFE, PACO FRANCO, CRISTINA MARÍN, MARINA SEVILLA, DOLORES SERRAT, ORDISA Y DEMÁS...

El Club Hípico Doble F de Zaragoza aunó deporte y vida social. Un año más se disputó el Premio Fiestas del Pilar. Buenos caballos, excelentes jinetes y público entregado.
¿Pero qué diferencia esta prueba de otras al uso?  Que es una oda a la amistad a través de las pamelas, es decir, ese sombrero de paja que sólo se luce en eventos muy especiales y mañaneros.  Y por amistad hacia Paco Franco.  En la mañana el hipódromo se hizo sol, los grupos de amigos se repartieron entre las gradas y las carpas de luxe y las pamelas pusieron el broche mañanero a las Fiestas del Pilar.  
La consejera del "ramo" Educación, Universidad y Deporte, Dolores Serrat, llegó sin pamela y allí mismo, en el stand de sombreros Rafael Albero se tocó con una estilosa de paja color berenjena;  llegó vestida con tailleur amarillo ocre, casi oro viejo.  Llegó con José Luis Benítez, de DPZ, y buscó pamela en el stand para entregar los premios hípicos. Marina Sevilla directora general de Minas de la DGA estaba pendiente de recoger a su retoño a la plaza de Toros, porque le ha salido recortador. Nos reimos un buen rato.
Luisa Safont, gerente de la Fundación Arte y Gastronomía, compró en un Todo a Cien un gorro de bruja y lo customizó con unos cubiertos (cuchara y tenedor) alemanes, construyendo una simpática pamela. La acompañaba Agustín, su esposo y reconocido ginecólogo. Siguiendo con el cuadro médico estaba el matrimonio Oliveros-Cid, neurólogos ambos, preciosa Lines y chispeante, como siempre, Antonio. Son además los padres de la periodista de Boulevard, Adriana Oliveros, que lució un sexy segundo embarazo. Gumer, su marido, llevaba al pequeño Gonzalo en el primogénito.
Y allí pasé la mañana con el director de doblaje Eduardo Díez Garrido, que fue mi pareja en el evento. Nos reencontramos amigas como Isabel Ortiz, de Ordisa (nos pusimos al día en un pispás), la abogada Celia Gil Lagunas, la galerista Cristina Marín, la expresidenta de la Federación Hípica, Chelo Calvo (adorable hijísima del soriano universal de Agreda Automovil, Don Moisés), los diseñadores Susana Aperte, que es presidenta de Aragonexistas, y fue la sexta a las Cortes por el PAR en Zaragoza y Enrique Lafuente. factotum de Zartería y Baturro Bizarro.
Montal nos dio de comer, el de los sombreros nos ninguneó, por no llevar pamela de su negocio...  y Paco Franco, director del Club Doble F, nos dio mucho cariño.